Tibhirine – Hermano Michel

Michel Fleury nació el 21 de mayo de 1944 en Cotteret, pequeño pueblo de Sainte-Anne-sur-Brivet, en el departemento de Loire-Atlantique.

Su padre, François, que era agricultor, y su madre, Augustine, tenían otros dos hijos: Louis, un año mayor que Michel y Marie-France tres años menor.

Michel vivió en la granja paterna hasta la edad de 14 años, compartiendo su tiempo entre las faenas del campo y el cuidado de los animales de la granja, siguiendo además los cursos de la escuela primaria en Pont-Château. Su vida cristiana transcurría en la parroquia de Pont-Château, muy cerca, de hecho, de la granja familiar. De los 14 años a los 17, comenzó a seguir los cursos de agricultura como su hermano mayor.

Es entonces, con 17 años, cuando se abre a su madre y le expresa su deseo de hacerse sacerdote. Lo que le llevará a una casa de formación adecuada, llamada “seminario para vocaciones tardías” (la edad habitual de entrada para los jóvenes que han expresado su deseo de convertirse en sacerdote coincide entonces con la entrada en la “secundaria”, hacia 11 o 12 años). Se une así al seminario de La Flocellière (Vendée) donde permanece desde 1961 hasta 1966.

En 1966 entra en el Seminario Mayor de Nantes donde cursa la formación entre 1966 y 1970. Después de dos años de estudios, en 1968-1969, realiza un periodo de trabajo previsto en el marco de esta formación; este periodo, realizado en la empresa metalúrgica “Joseph Paris” en Nantes (Chantenay), será muy importante para la posterior evolución de Michel. En efecto, al acabar otro año de Seminario, considera que para él es preferible una nueva orientación.

Durante el periodo de trabajo que vivió en 1968-69, Michel decide entrar como “hermano”, en septiembre de 1971 en el Instituto del Prado (fundado en el siglo XIX por el P. Chevrier), que ahora le pondrá en contacto con el “mundo obrero”, incluidos muchos trabajadores del Magreb. Primero es integrado en la fraternidad de Lyon dónde progresivamente va conociendo: la “casa social” del barrio, un equipo de JOC…

Y comienza para él, con un hermano más veterano, Georges Tardy, una etapa de formación en el Instituto. Al acabar 1971, Georges le propone ir a vivir juntos en un albergue de inmigrantes musulmanes en Vaulx-en-Velin (1972-1973); a continuación cursa una formación profesional (CAP de fresador) en Saint-Denis, en el suburbio de París donde también hay un grupo de la fraternidad.

De septiembre de 1974 a septiembre de 1975, es el año de formación, llamado “noviciado”, que hace con Pierre, aspirante también a la fraternidad, en Saint-Fons, suburbio al sur de Lyon, junto a la casa en la que vivió el P. Chevrier y donde escribió su obra: “El verdadero discípulo” que se convertirá en una guía para Michel, seguida paso a paso, para formarse en la lectura del Evangelio, y que le acompañará durante toda su vida.

De allí, Michel partirá a finales de septiembre de 1975 hacia Marsella, donde vivirá hasta finales de 1979 su experiencia del Prado. Trabaja en la gran empresa metalúrgica “Alstom Atlantic” (bajo sus diversos nombres); él mismo es un sindicalista de la CGT, lo que le permite un contacto muy cercano con muchos de los que trabajan con él. Se encuentra, evidentemente, en un contexto en el que el mundo magrebí está muy próximo y también la pobreza real. No tiene ninguna duda de que estas son las raíces de la llamada que sentirá, una vez entrado en el monasterio de Bellefonaine, para irse al monasterio del Atlas, en Tibhirine.

A pesar de todo, no se siente cómodo con el resto de la vida que tiene en el Prado, lo que le lleva a distanciarse del Instituto en 1976, pero permanece conectado hasta 1980. En 1978, vivió una huelga (de celo) de 52 días en su empresa: fue la ocasión para él de asumir su responsabilidad, en la discreción y de manera eficaz. Al mismo tiempo, se manifiesta una atracción hacia la oración que es reconocida poco a poco por los que le acompañan y también por algunos colegas de trabajo. Aunque ha dicho de sí mismo que “vive como un pagano”, se orienta en esta dirección de oración contemplativa, yendo a rezar a menudo en una comunidad religiosa próxima.

La decisión será entrar en la abadía de Bellefonaine, que está lo suficientemente cerca de su madre, quien le preocupa mucho, lo que hará el 8 de noviembre, después de una estancia de prueba en agosto.

El día de la Epifanía de 1981, toma el hábito para los dos años de noviciado: “elegí ese día debido a todo el significado de la liturgia y mi pasado“, escribe a sus hermanos del Prado. Dos años más tarde, en el momento del primer compromiso temporal (pero definitivo en su corazón), escribe a los amigos: “Confío mi compromiso a vuestras oraciones… para que con la ayuda de Jesucristo, esté a la altura de la misión espiritual que Dios me confía…“.

Repentinamente, a finales de marzo de 1984, una nueva orientación está surgiendo; una llamada para irse al monasterio del Atlas, en Argelia, del que en Bellefontaine se acaban de enterar de las evoluciones recientes: el monasterio se convirtió en priorato, elección del prior, P. Christian de Chergé, el 31 de marzo. Desde el 3 de abril, Michel propone esta llamada a su responsable de formación; la proposición es aceptada a finales de mayo y la partida está prevista para el 27 de agosto, con el hermano Bruno que, también en formación en Bellefonaine, ha recibido al mismo tiempo la misma llamada. Los dos juntos llegan al Atlas para la fiesta de San Agustín, el 28 de agosto de 1984.

A partir de ahora, el hermano Michel encontró su “lugar” humano y espiritual donde echa raíces por su compromiso definitivo el 28 de agosto de 1986, y de donde no se ausentará más que por un tiempo al principio de la fundación de Fez viajando a Marruecos en 1988 (11 de febrero – 25 de junio).

Asimismo va a Francia (julio 1988; mayo 1990; septiembre 1995) para breves visitas a su familia, especialmente a su madre que, de hecho, morirá el 2 de mayo de 1990 cuando llega precisamente para verla por unos días; por lo tanto, él estará allí, según su propia expresión: “¡para la última Eucaristía de mamá!“.

Entre tanto, el 21 de marzo de 1989, fue instituido “lector”, es decir, según el Padre Christian de Chergé: encargado de mantener la fidelidad de todos a la “lectura de la Palabra de Dios”, actividad monástica por excelencia, con todo lo que recibió  en este campo durante su experiencia en el Prado. Era el cocinero y jardinero de la comunidad, reconocido por su sencillez y su espíritu de oración.

El 4 de abril siguiente, se une con el P. Christian al grupo “Ribât”, lo que le permite experimentar su apertura al Islam que tantea, de hecho, desde hace muchos años. Cuando se rompió el hombro y la muñeca, el 18 de octubre siguiente, la larga rehabilitación, dos veces por semana, en el hospital de Medea le dio la ocasión de “contactos con la base”, según la expresión del P. Christian de Chergé: ¡“diálogo de la vida”, sencillo y natural, con el entorno argelino y musulmán!

Desde Pentecostés de 1993, el hermano Michel se sentirá impulsado por el Espíritu Santo a ofrecerse para ser “asociado – lo más rápido posible – al Misterio Pascual de Jesucristo, por los medios que quiera…”. Sin embargo la “visita de la noche de Navidad” le quitará toda la fuerza, que le será devuelta por la Palabra de Dios recibida, dice él, en la fiesta del Corpus Christi de 1994.

Como demuestra su correspondencia vivirá muy intensamente los dos últimos años.

¡La mañana del 27 de marzo de 1996 se encontrará su cogulla al borde del camino…!

(Mayo de 1994): “Mártir, es una palabra tan ambigua aquí… Si nos llega cualquier cosa – yo no lo deseo – queremos vivir aquí en solidaridad con todos estos argelinos y argelinas que ya han pagado con su vida, únicamente solidarios con todos estos desconocidos, inocentes… Me parece que Aquel que nos ayuda hoy a sostenernos es Aquel que nos llamó. Me quedo profundamente asombrado por esto” (Extracto de una carta del hermano Michel a mediados de agosto de 1994)

(28/12/94): “… Sí. Gloria a Dios en los cielo y Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad… Que esté allí “toda nuestra vocación”… Que el Emmanuel nos dé su paz, para que a su vez se la demos a todas y todos los que vienen a nosotros… y gritemos interiormente “¡sea la Paz!”” (Felicitación a la Abadía de Bellefontaine).

2 comentarios en “Tibhirine – Hermano Michel

  1. Gubi dijo:

    Ya estás en Presencia, Hermano Michel, de Aquel que te llamó y ayudo a sostenerte en momentos de debilidad y sufrimiento.
    “¡sea la Paz!” en los corazones de todos los pueblos.

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