La vida es vida, vívela

Madre e hijo | Cecil Howard | 1918

¡Feliz Año Nuevo!

Tres acontecimientos importantes se dan cita hoy en nuestra celebración: la solemnidad de Santa María Madre de Dios, el comienzo de un nuevo año y la jornada internacional de la paz.
Os propongo tres textos, para que más que pensar en un tiempo nuevo, no olvidemos que lo importante y decisivo es que cada uno de nosotros sea nuevo.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo. Somos seres, humanos, llenos de pasión.
No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que es casi un deber.
La vida, es desierto y también es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte.
No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas… (Walt Whitman)

Tú mismo eres Navidad…
…Si eres nómada, viajero de geografías y culturas, y permites que sus vientos rocen e impregnen tu piel y llegue hasta la médula de tus huesos. Si tu patria y tu casa es el camino y vives sin domiciliarte, pues así entras en relación con todas las estaciones de la vida.
Si te sabes buscado y sientes que una presencia brota de tu fondo, inefable, inmaculada. Si de ti nace una fuente, como un río donde todos pueden beber y volverse como tú viajeros y nómadas.
Si crees que en el más extraño de los rostros alguien aguarda calladamente desvelarse, como un amanecer. Si en los éxodos cotidianos sabes que Él está ahí, que tú estás ahí, en las horas de calma y en el estruendo de la agitación.
Si nada te retiene y no eres de nadie prisionero. Si redimes la Navidad perseguida y encarcelada y amas el llanto de su alumbramiento.
Si descubres que todos los latidos, el del mar, el de las estrellas, el del fuego, el de la tierra entera, es tu latido, un único latido.
Si olvidas tu edad, tu rostro y te dejas absorber hacia adentro. Si en lugar de inventariar diferencias te das cuenta que a la luz de tu mirada se van borrando las separaciones y todo regresa a su unidad original…
Tú mismo eres Navidad… y eres Año Nuevo. (José Fernández Moratiel)

La vida es una oportunidad, aprovéchala; la vida es belleza, admírala; la vida es beatitud, saboréala; la vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo; la vida es un juego, juégalo; la vida es preciosa, cuídala; la vida es riqueza, consérvala; la vida es un misterio, descúbrelo.
La vida es una promesa, cúmplela; la vida es amor, gózalo; la vida es tristeza, supérala; la vida es un himno, cántalo; la vida es una tragedia, domínala.
La vida es aventura, vívela; la vida es felicidad, merécela; la vida es vida, defiéndela. (Teresa de Calcuta)

Que en este Año Nuevo 2020 nos dejemos mecer por Santa María Madre de Dios, Reina de la Paz para poder reconocer en los acontecimientos, en las personas, una calidez, una bendición hasta ahora desconocida. Que María nos conceda, en el día a día, mirar con el corazón, ver el rostro de la vida, el rostro del amor, su susurro estremecido, que nos haga entender que siempre estuvimos en Dios, protegidos, conducidos por su amor a esta sencillez, a este acabamiento de no buscar, de no desear, de levantarse en la mañana y dar la bienvenida a la ausencia de deseo y de inquietud, a la paz inviolable del corazón.

6 comentarios en “La vida es vida, vívela

  1. Hernán dijo:

    Que fuertes suenan no deseo, acabamiento de la búsqueda, ausencia de inquietud, y la gratitud como contrapunto y puerta a la Paz inviolable del corazón.
    Dejarnos mecer, ser conducidos.

  2. Mane dijo:

    Es bueno desearnos un Año Nuevo feliz, pero es mejor todavía que nos preguntemos ¿que deseo para mi? ¿que es lo que necesito? ¿ que busco? ¿ que sería para mí algo realmente nuevo y bueno en este año que comienza?
    ¡No dejemos de soñar!
    Preciosa y muy clara reflexión. Gracias!!

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