No existe una realidad sagrada y otra profana

La zarza ardiente | Stéphane Cauchefer | 2017

El Reino de Dios no se sitúa fuera de las realidades terrestres, sino que para los creyentes es nada menos que el final de un proceso que ya está en marcha, y que será completado en la Vida Eterna. Por lo tanto no es posible ser un buen cristiano si uno se desinteresa de la marcha y organización del mundo.

El evangelio de hoy, nos narra la trampa que los fariseos ponen a Jesús y que no esa otra que se defina en cuanto al candente tema de la ocupación romana en la tierra del Señor. Y le piden una respuesta acerca del pago de los impuestos a Roma. En definitiva se trataba de condenarlo de una vez, pues tanto si decía si como no, sería puesto frente a los romanos o a los judíos. Condenado por la ley judía o la romana.

La respuesta de Jesús es inteligente pues aparentemente satisface a las dos partes, pagar a los dos. Y desde luego que trataba sobre todo, de hacerles pensar. Pero como decía el Papa Benedicto: «Jesús conduce hábilmente la cuestión hasta un nivel superior, advirtiendo sobre el peligro de la politización de la religión y la deificación del poder temporal, pero también ante la incansable búsqueda de la riqueza». Quienes lo escuchaban tenían que comprender que el Mesías no era César, y que César no era Dios. El reino que Jesús venía a instaurar era de una dimensión absolutamente superior. Como respondió a Poncio Pilatos: “mi reino no es de este mundo”.

Volviendo al comienzo, los cristianos estamos comprometidos con la marcha del mundo y muy especialmente con la erradicación del sufrimiento humano, como fue la gran preocupación de Jesús. Combatir el hambre, las injusticias, el sufrimiento de los pobres y los marginados, luchar por la dignidad de la mujer. Eso es espiritualidad profunda y además es compromiso con la lucha contra un mundo cada vez más injusto que intenta arrebatar al Señor lo que es suyo y deificar los negocios humanos. Dar al Cesar lo que es de Dios, por decirlo más claro.

Podemos también decir que el Evangelio de hoy no trata de la separación entre Dios y el mundo, entre política y religión, entre los problemas del mundo y los de la Iglesia. Cristo Jesús que era el enviado del Padre para salvar al mundo y que es la Palabra de Dios, no negó el poder pagano de los romanos, ni tampoco quiso derrocar su poder por una revolución, ni pertenecer a ninguna organización terrorista anti romana. Esa manifestación de Jesús era la manifestación de la voluntad misericordiosa de su Padre de los cielos, que hace salir el sol sobre justos e injustos. Es precisamente por lo que Dios pide obediencia y respeto a las autoridades legítimas y nosotros cristianos tenemos que cumplir con todo tipo de obligaciones entre ellas las políticas, sin olvidar en ningún momento sin embargo que como se dice en los hechos de los Apóstoles, tenemos que obedecer a Dios antes que los hombres.

Otro punto importante es que Jesús no está interesado directamente en la religión y la religiosidad, sino en la vida del hombre y sus dificultades y ansias. Luego se puede colegir que lo que implica esa vida entra en el orden económico, social o político.

Por otro lado la única efigie que aparece en la moneda es la del Cesar y no la de Dios y eso puede hacer suponer que todo es de Dios y no necesita de ninguna efigie.

Quiero hacer con una mención sobre la pandemia. Dice el Papa Francisco: «Ni los problemas políticos y económicos que conllevan- dejemos eso a los políticos que solo buscan su poder, son importantes; nosotros los cristianos tenemos que consagrarnos a lo positivo y a socorrer a los pobres y a los que sufren.» Y eso es lo que están haciendo desde el principio los médicos los sanitarios y todos los que trabajan por el bien de los enfermos y mueren en número elevado dando su vida por ellos. Dice el P. Marcos: «No existe una realidad sagrada y otra profana. Es descabellado hacer creer a la gente que tiene unas obligaciones para con Dios y otras con la sociedad civil. Dios se encuentra en todo lo terreno, pero en lo más hondo del ser. Si solo lo encontramos en la iglesia, hemos caído en la idolatría.» El programa político del cristiano debe ser, tomando las palabras de S. Pablo, «que nuestra caridad no se canse nunca de hacer el bien.»

Hoy celebramos el Domund. Es el Domingo Mundial de las Misiones organizado por la OMP, Obras Misionales Pontificias, que dependen a su vez de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, en 1.115 territorios que son un tercio de la Iglesia mundial que aún necesita ayuda.

La OMP es el principal instrumento de la Iglesia Católica para atender las grandes necesidades con las que se encuentran los misioneros.

Estos son 12.000, de los que más de la mitad son mujeres. España es el primer país en número de misioneros católicos del mundo. La misión de la OMP, es ofrecer un constante apoyo espiritual y material para que los misioneros puedan *anunciar el Evangelio y *colaborar en el desarrollo personal y social de regiones o pueblos a ellos encomendados en 132 países, principalmente en América Latina.

La OMP dispone de un fondo mundial de solidaridad donde llegan las aportaciones voluntarias  de los fieles.

La cooperación con dicha Institución puede ser: *Personal, *espiritual y *material. Eso es precisamente dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es suyo: toda la creación y con concretamente los hombres creados a su imagen y semejanza: ofrecer su apoyo constante espiritual y social, como decía arriba.

“Demos al Cesar lo que es del César pero sobre todo a Dios lo que es de Dios y que en definitiva lo es todo pues como decimos en el Credo Él es el creador del cielo y de la tierra y todo lo que contienen.”

7 comentarios en “No existe una realidad sagrada y otra profana

  1. Roberto dijo:

    Fuera de convencionalismos, Dios es amor y el amor es vida. Lo que vemos, lo que sentimos , son las percepciones de nuestra condición humana en la vida terrenal. Si alguien desea rebatirme o aclarme alguna cuestión, por favor que no dude en hacerlo. La suma de las partes conforman el todo, en mi opinión. Que Dios os bendiga!!

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