El ángel del Adviento

Ángel de Berlín | Lourdes Castro | Capela do Rato, Lisboa

El ángel de la atención es afín al ángel de la lentitud. La atención, el cuidado, es hoy una actitud preferida de los autores espirituales. Thich Nhat Hanh, el monje budista de Vietnam, habla a menudo de atención, del arte de vivir atentamente. Para él, toda la sabiduría del budismo consiste en hacer fluir a cada tarea diaria la energía de la atención. Ya de monje joven aprendió a hacerlo todo con cuidado. Su ascesis y ejercicio cotidiano consistía en estar atento a todo: respirar, andar, limpiar, lavarse las manos, «El agua fluye a las manos. Quiero usarla con cuidado para conservar nuestro hermoso planeta».

La palabra atención implica fijarse, tener cuidado. Y guarda relación con la vigilancia. Quien atiende a la respiración, quien da sus pasos atentamente, quien toma la cuchara con cuidado quien está en lo que hace, se muestra vigilante, despierto. Buda es «el Despierto». Y Buda afirma que muchos viven soñolientos; no advierten lo que hacen. Se forjan ilusiones sobre su vida, pero no están en contacto con la vida real. La atención quiere ponernos en contacto con las cosas, con las personas.

A un monje zen le preguntaron un día cómo practicaba la meditación. Contestó: «Si estoy comiendo, sigo comiendo; si estoy sentado, sigo sentado; si estoy de pie, sigo de pie; si ando, sigo andando». El interrogador comentó: «Eso no tiene nada de particular; lo hacemos todos». Entonces contestó el monje: «No; cuando tú te sientas, ya estás de pie; y cuando estás de pie, ya estás andando».

En eso consiste el ejercicio de la meditación, simplemente en atender a lo que estoy haciendo. Entonces advierto cómo la atención es una fuerza espiritual que da un nuevo toque a mi vida. Entonces tengo la impresión de vivir profundamente, con plena vitalidad, con plena alegría.

La atención connota respeto y estima de los valores. Atiendo a mi respiración porque siento en ella el hálito de Dios que me llena de vida, penetra mi cuerpo con su calor benéfico. Tomo la herramienta en mi mano cuidadosamente, porque veo en ella el esfuerzo del ser humano que la fabricó. Cuido con esmero las flores de mi habitación porque palpo en ellas el misterio de la creación y del Creador mismo.

No sólo para los monjes zen, también para los monjes occidentales la atención es la característica de una persona espiritual. San Benito recomienda a sus monjes tratar con cuidado y atención la gran herramienta, el gran instrumento que es el monasterio. En él, todo es valioso, todo es utensilio sagrado. Pero también los monjes olvidamos a menudo la atención. También nosotros tratamos a menudo muy inconscientemente nuestros libros, nuestra vajilla, las herramientas. Y también nosotros cerramos la puerta sin cuidado. Por eso, en nuestra desatención e inconsciencia diaria necesitamos todos del ángel de la atención que nos sacuda constantemente, nos despierte del sueño, nos haga vivir en el momento, atentos a lo que estamos haciendo,

La atención en todos los quehaceres da una nota delicada a mi vida. Estoy todo presente, uno conmigo mismo y con las cosas. Pero esta atención no se nos brinda sin más. Es preciso ejercitarla a diario. Y se convierte en barómetro de mi espiritualidad. Podré hacer frases edificantes o dar hermosas conferencias espirituales; si falta la atención, todo es ruido y humo.

Ojalá que el ángel de la atención te haga progresar en el arte de la vida para que descubras el gusto de vivir y de hacerlo todo con atención y cuidado, porque todo es valioso, todo es creado maravillosamente por Dios y es animado por su Espíritu.

……….

El ángel de la apertura puede abrirte al futuro, a lo que Dios quiera hacer contigo. Algunos se han instalado en su vida de tal forma que cierran el acceso a lo nuevo que Dios les puede encomendar. Debes estar abierto a las nuevas posibilidades que él quiera brindarte. Lo nuevo sólo puede desarrollarse en ti si estás abierto, si no te aferras a lo vetusto, si no te congelas en lo que estás viviendo. Esta apertura se manifiesta en la disposición a asumir nuevas ideas, aprender nuevos comportamientos, acoger nuevos retos en el trabajo, la familia, la sociedad. Las personas abiertas están dispuestas a aprender lo nuevo en su profesión, asimilar técnicas, permitir nuevos desarrollos. Las personas abiertas son dinámicas y perspicaces.

Los artistas han simbolizado la apertura en la escena de la anunciación. El ángel que accede a María le habla con franqueza. Le anuncia algo nuevo e inaudito. Y con su apertura abre también a María para lo aparentemente imposible.

Ojalá que el ángel de la apertura te abra también a ti para el misterio del encuentro humano y para la apuesta de lo nuevo.

Anselm Grün

8 comentarios en “El ángel del Adviento

  1. Margarita Torales dijo:

    Gracias Monasterio de Sobrado
    Soy practicante de la atención plena
    Me regocija leer que éste es el verdadero camino para sentirse pleno
    Me lleno de emoción y de gratitud!
    Les abrazo desde la distancia

  2. Fernando dijo:

    Gracias hermanos, precioso texto e instructivo.
    Un abrazo enorme de alguien que intenta vivir con atención.
    Cristo les cuide

    Oraciones

  3. Carlos Martín dijo:

    Impecable la reflexión enel comienzo del tiempo de Adviento…de espera. Cuando el tiempo pasa velozmente y el horizonte se hace romo, es más que nunca está reflexión: apreciar el momento presente con plena atencion y confiar en la Providencia. Gracias!!

  4. vicenta rúa dijo:

    Eso es. Actitud apaciblemente atenta. “Atención a lo interior”, decía Juán de la Cruz. Graciñas. Un Adviento consciente, abierto y esperanzado para todos.

  5. Pedro Garciarias dijo:

    Me ha encantado el texto y lo de los ángeles es exacto, cuando me dieron la unción de enfermos, el ritual decía del “ángel de la ofrenda”, me gustó tanto la imagen que desde entonces le pido su oración. Rezo por Ucrania, hoy especialmente…que de las lanzas se hagan podaderas y tantas bombas ¡fertilizantes!, dos carmelitas descalzas de Kiev decidieron quedarse en el monasterio, dispersaron la comunidad, en medio del bombardeo, para protegerlo de la profanación. Pido una oración por ellas, gracias.

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