Rebelión, resignación, aceptación

Laguna de Sobrado

Existen tres actitudes po­sibles frente a aquello de nuestra vida, de nuestra persona o de nuestras circunstancias, que nos desa­grada o que consideramos negativo.

La primera es la rebelión; es el caso de quien no se acepta a sí mismo y se rebela: contra Dios que lo ha hecho así, contra la vida que permite tal o cual acontecimiento, contra la sociedad, etc. La rebe­lión suele ser la primera reacción espontánea frente al sufrimiento. El problema está en que no resuelve nada; por el contrario, no hace sino añadir un mal a otro mal y es fuente de desesperación, de violencia y de resentimiento. Quizá cierto romanticismo litera­rio haya hecho apología de la rebelión, pero basta un mínimo de sentido común para darse cuenta de que jamás se ha construido nada importante ni positivo a partir de la rebelión; ésta solamente aumenta y pro­paga más aún el mal que pretende remediar. Sigue leyendo

Dejar florecer la amistad con la vida

Primavera en Sobrado

Fui testigo presencial y agradecido, por el buen rato que me deparó, en una estación de ferrocarril de la India. Se trataba de la comitiva de una boda, dispuesta a desplazarse por tren al lugar de la ceremonia. La boda siempre tiene lugar en la casa de la novia (no en el templo) y, como ella reside de ordinario en otra ciudad (debido a las minuciosas directrices que regulan la elección del consorte) el novio, con sus padres, familia y amigos, han de trasladarse a ese lugar, cosa que se hace en autobús o en tren. Este grupo serían unas cien personas con todos los atavíos y joyas que la ocasión requería, y habían reservado un vagón entero para ellos, vagón que en aquella estación tenia que engancharse a un tren lento de mercancías para un recorrido de unas ocho horas hasta el destino nupcial. Pero hubo un problema técnico en el último momento, y se les informo allí mismo, en el andén, que su vagón especial seria enganchado a otro tren, esta vez más rápido que el que cubría el mismo trayecto en la mitad de tiempo, unas cuatro horas. Sigue leyendo

La silla

El silencio no se vive en función de una lectura erudita. El silencio es quedarse sosegado en el asiento, en una silla. Es dejar que todo, sobre todo nuestro ego, se detenga, se pare, se asiente de modo que todo se aquiete: las frustraciones, las inseguridades, las dudas, la soledad del aislamiento, los temores, los miedos, las cobardías, todo sobresalto, toda agitación.
¡Qué manera tan sencilla de sumergirse en el fecundo silencio, en la gratuidad de la vida! Sentarse es abandonar, despojarse, vaciarse, menguarse, empequeñecerse.
La silla, un mueble para aprender a vivir.
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Lázaro

Resurrección de Lázaro | Vincent Van Gogh | 1890

Era de madrugada.
Después de retirada la piedra con trabajo,
Porque no la materia sino el tiempo
Pesaba sobre ella,
Oyeron una voz tranquila
Llamándome, como un amigo llama
Cuando atrás queda alguno
Fatigado de la jornada y cae la sombra.
Hubo un silencio largo.
Así lo cuentan ellos que lo vieron. Sigue leyendo

Experimentar como flor lo que parece una espada

Pintado por Xaime Lamas, monje de Sobrado

Lo que normalmente consideramos obstáculos no son verdaderamente nuestros enemigos, sino nuestros amigos. Lo que llamamos obstáculos, son en realidad la forma que tienen el mundo y toda nuestra experiencia de enseñarnos dónde estamos atascados. Podemos experimentar como flor lo que pare­ce ser una espada o una flecha. Que experimentemos lo que ocurre como un obstáculo y un enemigo, o como un profesor y un amigo, depende totalmente de nuestra percepción de la reali­dad. Depende de nuestra relación con nosotros mismos.

Los obstáculos se presentan tanto a nivel interno como a nivel externo. En este contexto, el nivel externo es la sensación de que algo o alguien nos han hecho daño, quebrando la paz y armonía que creíamos nuestras. Algún desaprensivo lo ha echado todo a perder. Este tipo de obstáculos se da en las relaciones y en muchas otras situaciones; podemos sentirnos decepcionados, dañados, confundidos y atacados de muy diversas maneras. Las personas hemos estado sintiéndonos así desde el principio de los tiempos. Sigue leyendo