Santos Fundadores

Santos Roberto, Alberico y Esteban | Monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)

Nuestros Fundadores inauguran un nuevo carisma en la Iglesia. Proponen vivir de forma unificada los tres estratos que corresponden a distintos momentos de la tradición monástica y que están incluidas unas en las otras: la experiencia de los Padres del desierto que está asumida en la Regla de san Benito –en ella queda plasmada el Evangelio-, y la Regla que está asumida en la relectura de la misma que hacen los fundadores y, de modo más genérico, en la doctrina de los Padres cistercienses.

Los Padres del desierto son el fundamento: representan el carisma monástico en su estado puro, siendo patrimonio común de todo el monaquismo actual. Son ellos también los que nos unen con el monacato cristiano de oriente, que sigue bebiendo directamente en esta fuente. Ellos nos han legado la permanente referencia al desierto, la doctrina del combate contra los pensamientos o pasiones y el discernimiento de espíritus; nos han enseñado un método de recogimiento y oración, basado en la lectura y rumia de la Escritura, con vistas a la oración continua, al recuerdo de Dios y al conocimiento contemplativo. Sigue leyendo

¿Y si cambiamos de ruta?

MONA Confessional* | Oliver Beer | Museum of Old and New Art (Tasmania, Australia)

La palabra conversión, metanoia, significa cambiar de ruta, cambiar la ruta a través de la cual se está buscando la felicidad. Os cuento una parábola que viene de otra tradición religiosa, que puede dar una luz a lo que es la metanoia desde el punto de vista cristiano:

A un maestro sufí se le había extraviado la llave de su casa, y la buscaba ansiosamente en el jardín frente a su casa, revisando cuidadosamente cada hoja de hierba. Llegaron sus discípulos y le preguntaron al maestro qué le sucedía.
– He perdido las llaves de mi casa -, respondió el maestro.
– ¿Quiere que le ayudemos a encontrarla?, le preguntaron.
– Encantado de que me ayuden, contestó él.
Al oír esto, los discípulos se hincaron de rodillas y comenzaron también a repasar la hierba, hoja por hoja, para ver si encontraban la llave. Al cabo de varias horas uno de los discípulos preguntó:
– Maestro, ¿tiene idea del lugar donde pudo haber perdido la llave? Él respondió:
– Claro que sí, la perdí dentro de la casa.
Los discípulos se miraron con gran asombro.
– Entonces, ¿por qué la está buscando aquí?, exclamaron.
El maestro les respondió:
– ¡Porque aquí afuera hay más luz!
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Venid y lo veréis

Voz de Fuego | Barnett Newman | 1967

El evangelista Juan puso un interés especial en indicar a sus lectores cómo se inició el pequeño grupo de seguidores de Jesús. El Bautista se fija en Jesús que pasaba por allí y le dice a los discípulos que lo acompañaban: «Este es el Cordero de Dios».

Iniciamos un nuevo camino, un camino que nunca sabemos a dónde nos va a llevar. Jesús pasa porque el Verbo de Dios está siempre en movimiento como las semillas que son llevadas por el viento en busca de una tierra buena en la que se posarán y germinarán. El último de los profetas señala al Cordero de Dios, abre el corazón de sus discípulos, despierta su interés para seguir  a Jesús, quieren descubrir el misterio que rodea a aquel hombre tan singular, saber cómo es su vida e inquietudes, saber cómo piensa y vive a Dios y a los hombres. Sigue leyendo

Desplegar las posibilidades de ser

Vidriera de Brian Clarke | Abadía cisterciense Fille-Dieu (Suiza)

Celebramos hoy una de las tres manifestaciones de Jesús que estuvieron durante los primeros siglos integradas en la fiesta de la Epifanía. Las dos lecturas nos preparan para entender el significado del evangelio. Para Marcos, este es el comienzo. El relato es la clave para comprender todo su evangelio. No podemos dudar de la historicidad de hecho. Lo narran los tres sinópticos, y Juan más contundente, lo da por supuesto y hace clara referencia a él cuando hace decir al Bautista: “Yo he visto que el Espíritu bajaba desde el cielo como una paloma y permanecía sobre él”.

El bautismo de Jesús es el primer dato que se puede constatar históricamente por fuentes extra bíblicas. Es un relato que ningún cristiano se hubiera atrevido a inventar, porque compromete el altísimo concepto que tuvieron de su maestro. Si no hubieran creído en su importancia, seguramente se les hubiera olvidado. De ahí también la necesidad de dejar claras, en todos los relatos, las diferencias entre Jesús y Juan. Sigue leyendo

La geografía de Dios

Deserto-Soidade | Enrique Mirones, monje de Sobrado | 2002

Los hijos y las hijas llegan de lejos (Is 60,4), llegan los gentiles, coherederos, miembros de un mismo cuerpo (Ef 3,6), llegan los inesperados venidos de Oriente (Mt 2,1), llegan adoradores imprevistos, extranjeros que se arrodillan (Mt 2,11). Dios se deja conocer por los desconocidos, por la gente que no está inscrita en la lista de los invitados.

La manifestación de Dios suscita un movimiento imprevisible, no controlable, no reglamentable. Individuos que llegan de quién sabe dónde (vagamente «de oriente»), a través de caminos desconocidos (caen en Jerusalén sin que antes se hayan dejado ver, seguir, encaminar), y se van por itinerarios no obligados, no impuestos («se marcharon a su tierra por otro camino»). Los magos difícilmente podrían ser figuras más contemporáneas. Sigue leyendo

Globalización y progreso

Hot Spot III 2009 | Mona Hatoum | Tate Modern (Londres)

Globalización y progreso es el título de una reflexión que Juan Ignacio Apoita, amigo de la comunidad, comparte con nosotros. A lo largo del texto cuestiona la globalización, el sentido del progreso, analiza la sociedad de información y sus riegos, y propone que avancemos por la vía de la sabiduría, la que posibilita la vida colectiva, la fraternidad, basada en valores permanentes, como el de la dignidad de la persona humana. ¡Buena lectura!

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La tierra sagrada del encuentro

Fotografía de Zac Durant en Unsplash

El Verbo se hizo carne y acampó entre nosotros (Jn 1,14).

¿Qué significa esto?

San Bernardo lo dice de una forma bellísima:

“…aquí hallamos misteriosamente una longitud que se acorta, una anchura que se estrecha, una altura que se rebaja, una profundidad que se rellena. Encontramos a la luz apagada, a la palabra enmudecida, al agua sedienta, al pan hambriento. Si observas bien, verás que al Poderoso lo gobiernan, al Sabio le instruyen, al Fuerte lo defienden, a Dios le dan de mamar, y eso que él alimenta a los ángeles. Escucharás el llanto de quien alienta al afligido. Si te fijas detenidamente, advertirás que la alegría se entristece, la confianza tiembla de miedo, la salvación padece, la vida muere, la fortaleza se debilita. Y todavía percibirás algo no menos maravilloso: la tristeza contagiando alegría, el pavor dando ánimo, el sufrimiento salvando, la muerte dando vida, la debilidad vigorizando.” Sigue leyendo

¡Feliz Año Nuevo!

Tres acontecimientos importantes se dan cita hoy en nuestra celebración: la solemnidad de Santa María Madre de Dios, el comienzo de un nuevo año y la jornada internacional de la paz.

Con la solemnidad de Santa María Madre de Dios, concluimos esta octava de la Navidad. Sin María, no podríamos entender el Misterio de la Navidad. Por eso nos sentimos siempre tan agradecidos a ella.

Pero, quizás, lo que más nos llegue en este día sea que estrenamos un nuevo año. Muchos vivimos todavía esperanzados en que la vida empiece. No siempre sabemos con claridad qué es lo que esperamos, pero insistimos en esperar tan obstinadamente, que la vida pasa… Y nos encuentra en espera de algo que ya hace mucho está sucediendo. No nos olvidemos de que el Año Nuevo es algo convencional. Una oración de los indios Siux reza así: Al levantarme por la mañana, agradezco la luz del nuevo día. Doy gracias por la vida y la energía. Agradezco el alimento y el gozo de vivir. Cuando no hallo razón para ser agradecido, busco el fallo en mí mismo. Sigue leyendo

Sagrada familia

La sagrada familia salvando a un migrante en el Mediterráneo | Manoël Pénicaud | 2017

Los llamados “evangelios de la infancia” (de Mateo y Lucas), más que “crónicas históricas”, son reflexiones teológicas, a través de las cuales, los evangelistas presentan, desde el inicio mismo, un semblante “completo” de la identidad de Jesús.

En la narración que leemos hoy, Lucas da voz a dos ancianos –varón y mujer- que representan la tradición sapiencial del Israel fiel. Y son ellos quienes manifiestan que en Jesús se cumplen todas las promesas. Por eso…, “puedes dejar a tu siervo irse en paz”: ya ha visto al Mesías, al “Salvador”.

El “pretexto” que utiliza Lucas es el cumplimiento de los cuarenta días tras el nacimiento: pasado este tiempo (la “cuarentena”), tenía lugar, tal como prescribía la ley, la “presentación” del niño y la “purificación” de la madre. Sigue leyendo

El Nacimiento de la Luz

Natividad | Sylvain Dubuisson | 2010

¡FELIZ NAVIDAD!

En el evangelio de hoy se habla como de dos polos: de la Palabra, por un lado, y del que pronuncia la palabra –Dios-, por otro. Esta palabra estaba con Dios en un principio, igual que toda palabra está al principio con el que la pronuncia. Forman un conjunto, no se les puede separar. El Principio Originario, que llamamos Padre, se vuelve visible en la Palabra, es más, se presta incluso a ser experimentado en su Palabra.

También podemos decir que el Creador y la criatura son inseparables. Donde hay un creador, allí está la criatura. Donde hay un padre, allí está el hijo. Ambos forman un conjunto, como la fuente y el río. La fuente no es el río, y el río no es la fuente. La fuente ha generado el río. Podemos distinguir entre los dos, pero solamente pueden darse juntos. Donde hay una fuente, allí también hay un río. No tiene sentido hablar de una fuente que no vierta sus aguas a un río, y viceversa. El río no es el origen, pero su agua es la misma. El hijo no es el padre, pero es de la misma naturaleza. La creación no es el Principio Originario, pero tiene la misma naturaleza, igual que el agua de la fuente y la del río, tienen la misma naturaleza. Sigue leyendo