En cada hombre están todos los hombres

Solamente se es de verdad libre cuando no se pesa sobre nadie; cuando no se humilla a nadie, incluido a sí mismo. La condición humana es tal que basta humillar, desconocer o hacer padecer a un hombre -uno mismo o el prójimo- para que el hombre todo sufra. En cada hombre están todos los hombres.

María Zambrano