HACIENDO LA VOLUNTAD DEL PADRE
Mt 21, 28-32
1
Fue de modo similar a como, en su día, enviaron mensajeros a Juan, para que diera una respuesta oficial y justificara así su entrega a las gentes, predicándoles el Reino.
Jesús se desembaraza de quienes quieren tenderle una trampa: Con qué autorización estás actuando.
La pregunta es capciosa, es decir, pretende hallar algo digno de condenación con que deshacerse de él en el alto tribunal de la Pasión, ante Anás y Caifás (¿Eres tú el Mesías, el hijo de Dios vivo?).
La respuesta será entonces solemne y decisiva.
De momento, esquiva el darla. No ha llegado su ¨Hora¨.
2
Para ello, contrapone su actitud condicionándola, a su vez a una pregunta, también capciosa: ¿El bautismo de Juan venía de Dios o de los hombres?
Los pone en un aprieto: Si decimos de Dios, nos echará en cara por qué no le habéis hecho caso.
Efectivamente, el Bautista ya dijo quién era Jesús, al señalarlo como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Estaba ya en medio de vosotros el que me precede en dignidad y de quien soy precursor, a pesar de ser indigno de desatar como un siervo la correa de su sandalia.
3
Como evaden contestarla, dado que les pone en un compromiso, dicen que no saben.
Jesús sabe con qué autoridad actúa, y sabe al mismo tiempo ahuyentar a quienes quieren tenderle una trampa: Pues yo tampoco os digo con qué autoridad actúo.
Dado que sabe con qué autoridad actúa, deja que los hechos canten y digan que el Dedo de Dios está aquí y el Reino de Dios está en marcha…
De ahí su desenvoltura y su imparable proceso hasta el Calvario, previa la Cena pascual, que ha deseado ardientemente celebrar con los suyos antes de padecer.
4
A continuación, viene un símil en el que les hace una pregunta a la que responden claramente: Cuál de los dos hijos hizo la voluntad del padre.
Ciertamente, el que había dicho: No quiero, pero, arrepentido, fue.
Es el reflejo de los pecadores y las prostitutas: Han dicho que no, pero se están convirtiendo. A ellos se dedica Jesús.
En cambio, los que les han enviado del alto tribunal son los que oficialmente han dicho que sí, pero no escuchan a Jesús: buscan tenderle una trampa.
5
La rotunda afirmación: ¨Publicanos y meretrices entrarán antes que vosotros en el reino de Dios…¨ suena muy fuerte y les debería hacer pensar.
Con ello, les invita a decir que sí, a hacer la voluntad del Padre. No sólo a pertenecer a los que dicen que sí, y, sin embargo, no están haciendo su voluntad.
6
Les invita a recapacitar, pues están a tiempo: Ven que el hijo que había dicho ¨no quiero¨ fue precisamente quien hizo la voluntad del padre:
Jesús viene a decirles: No os habéis arrepentido, creyéndole. Haciéndole caso.
Dejaos, pues, de pretender cazarme, que estoy entregado de lleno la voluntad del Padre.
7
LA COMUNIÓN DE VOLUNTAD lo es a base de hechos.
Tuve hambre, tuve sed, Estuve preso, desnudo, enfermo.
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DECIMOS EN EL ¨PADRENUESTRO¨
HÁGASE TU VOLUNTAD
ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO





