Santiago Apóstol

Santiago el Mayor en oración | Rembrandt | 1661

1
La madre de los Zebedeo vio cómo el profeta de Nazaret se llevaba consigo a dos de sus hijos, que dejaron al padre solo con sus jornaleros.

El hueco en el hogar se hizo sentir, qué duda cabe. Mas, pensando en el futuro que se les podría abrir, ella misma se adelanta a intervenir directamente acompañándolos ante Jesús.
Mujer, ¿qué quieres?, le pregunta el Maestro.

Ni corta ni perezosa, aprovecha la oportunidad y pide para ellos los cargos más ventajosos de la nueva situación, de ese Reino inminente que se anuncia y predica: ¨Uno a tu derecha y otro a tu izquierda¨

Hay que reconocer que en el grupo de los doce estaba soterrado un idéntico o parecido deseo, lo cual explica que tomen tan a mal una petición ambiciosa, que va en desventaja del resto.

2
Jesús, oída la petición materna, la deja de lado y centra su atención en los dos hermanos, los hijos de esta Salomé.

Estos llevan ya dos años largos como discípulos y, en la subida a Jerusalén, no desconocen que la Pasión está en el horizonte como nubarrón de mal presagio.

– ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?
– Lo somos, estamos dispuestos a beberlo, vienen a decir sin titubear.

Tal actitud juvenil es del agrado de Jesús y cuenta con ella. Ellos son del trío íntimo, lo serán en el Huerto de los Olivos como lo fueron en su día el Tabor.
Inexpertos y desconocedores de las dificultades de un insospechado futuro, se apoyan más bien en el vigor de las propias fuerzas.

3
Por el momento, está claro que Jesús tiene delante dos discípulos bien animosos, eso sí. Cabe preguntarse, qué dijo la Historia ulterior.

De los dos Boanerges (los ¨hijos del Trueno¨, así apodados), Santiago el Mayor fue el protomártir entre los apóstoles. Lo sabemos por el libro de los Hechos.

Herodes comprobó que la persecución a los seguidores de Jesús, proclamado viviente Glorioso, agradaba a las autoridades judías.

Así acabó con Santiago el Mayor y estaba a punto de hacerlo con Pedro, el jefe de los Doce.

Para la ilustre peregrina Egeria, famosa por sus memorias escritas de su estada en Palestina, el traslado del cuerpo del Apóstol no le sería extraño ni inverosímil, desde el puerto de Jaffa hasta el de Iria Flavia.

Juan, el otro Boanerges, no morirá mártir, aunque padeció lo suyo en agua hirviendo, según recoge la tradición. Todos los apóstoles quedan incluidos así en la gran bienaventuranza de los perseguidos por el nombre de Jesús, ¨testigos¨ suyos hasta en fin de sus días.

El color blanco litúrgico de su fiesta, el 27 de diciembre, corona en la octava de Navidad la cercanía del íntimo Testigo, Discípulo Amado, que reclinó su cabeza sobre el pecho del Señor.

4
Patrón de España

Desde el momento en que Urbano VIII, en tiempo de Felipe IV, proclamó a Santiago el Mayor Patrono único de España (antes lo era con Santa Teresa de Jesús), se comprende que Galicia y, nada digamos, su Capital la Ciudad de Santiago de Compostela, destaquen tal categoría con las Fiestas del Apóstol.

La ofrenda floral, que realiza el Jefe de Estado, proviene de los Reyes cristianos de Asturias y Galicia, y con el tiempo, de León, Castilla y la Nación española.

5
Significado

Con el salmo 32, nos alegramos de que ¨nuestros ojos estén puestos en el Señor¨. Esperamos su misericordia, que la reflejan más intensamente cuando más precisamos de ella.

Santiago es Patrón de España acogiéndola bajo su mirada protectora: es decir, cuidando de la Fe que se profesa dentro de geografía.

La oración colecta recoge el anhelo de que, ¨nunca falte en ella esa Fe¨, a pesar de las mil y una dificultades que se puedan dar a lo largo de los siglos.

FE MADURA, RESPONSABLE Y PROFUNDA, CONCRETA Y SIGNIFICATIVA
EN EL DECIDIDO Y ANIMOSO
SEGUIDOR DE JESÚS

4 comentarios en “Santiago Apóstol

  1. M. Eugenia dijo:

    Muchísimas Felicidades en el 55 aniversario de vuestra Refundación y feliz fiesta del Apostol Santiago!!! Mis oraciones y cariño con un fuerte abrazo a todos!!!

  2. Beatriz dijo:

    Gracias por la enseñanza!!
    …”inexpertos y desconocedores …“ si, sin embargo, luego si que bebieron el cáliz , tal y como les dijo Jesús,, así Santiago asegura que la Fe sin obras está muerta (2,26) y llama bienaventurado a quien aguanta la prueba (1,12) y que decir de Juan, que fue hervido en agua,desterrado en la isla de Patmos, sobrevivió a la muerte de los demás apóstoles y se quedó sin la Virgen ¿ cómo pensaría al final de su vida? ¿ qué sentiría alguien así ?

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