¿Cómo se hace una cerveza como Dios manda?

Desde Fábrica de Cervezas siempre nos hemos propuesto sorprenderos con ediciones limitadas, haciendo cervezas desde tierra, mar y aire. Sorprenderos desde el aire era un reto de altos vuelos para nuestros maestros cerveceros.

En el 2019, ante la cercanía del nuevo Año Xacobeo, nos planteamos desarrollar una colaboración con el Monasterio de Sobrado dos Monxes y elaborar nuestra primera cerveza de abadía gallega. Era la oportunidad perfecta para sorprenderos desde el aire, capturando una levadura silvestre del propio monasterio para elaborar una receta de Belgian Dubbel con sus características notas afrutadas y especiadas que aporta la fermentación.

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Ascensión del Señor

Jesús, ascendido a los cielos, con el inmenso poder de su cercanía amorosa, ha penetrado en el corazón de toda la creación, en lo más profundo de nuestro ser. Vive y actúa en nuestro interior, transformando nuestro mundo desde adentro. Esta transformación, discreta y humilde, se revela en las cosas ordinarias, en las rutinas diarias que parecen insignificantes.

En la carta a los Efesios, hemos escuchado que este subió supone que había bajado a lo profundo de la tierra; y el que bajó es el mismo que subió por encima de los cielos para llenar el universo. Para los monjes y la tradición hesicasta, el icono vivo del hombre divinizado, es la persona humilde, ‘aquel que ha subido bajando’. La humildad abre los caminos del co­razón y sumerge al hombre en las profundidades del Espíritu, allí donde ese abismo de humildad se en­cuentra con el otro Abismo, más hondo aún, del Amor humilde de nuestro Dios. Esta certeza de sentirse unido a Dios no crea un sentimiento de posesión, sino todo lo contrario: abre a la máxima gratitud, porque se percibe como un don inmerecido. Los santos, dice Doroteo de Gaza, cuanto más se aproximan a Dios, tanto más pecadores se sienten. Sigue leyendo

Compromiso definitivo de Luis como Oblato

Querido Luis: Comienzas hoy, una nueva etapa del camino cisterciense con tu compromiso definitivo como oblato. Lo celebramos en esta solemnidad de la Ascensión, con una actitud reverente ante el Misterio que nos trasciende y que nunca acabaremos de entender. Arrodillarnos ante el Misterio, precisa de fe en medio de la incomprensión; de paciencia a toda prueba ante el tiempo de espera, que es siempre tiempo de amor; fiarse de Aquel que conoce mejor que nosotros los designios de la historia, lo que más nos conviene y va a ser mejor para nosotros. “Señor, tú me sondeas y me conoces, me conoces cuando me siento o me levanto…” (Salmo 138).

Sólo tenemos una representación devocionalmente viva del misterio de Jesús Glorificado: es el icono de Jesús, el Cristo, en la Cruz. La vida es como el movimiento de un péndulo que se mueve entre dos opuestos polares: entre la felicidad y la tristeza, entre la satisfacción y la insatisfacción, entre conseguir lo quieres y no conseguir lo que anhelas, entre la salud y la enfermedad. Y, además, este movimiento es continuo. Si clavas la Cruz en el centro de tu vida, todo quedará relativizado, se recolocará en su sitio, y te hará capaz de caminar con la certeza de que, en cada situación de tu vida, pase lo que pase, Dios estará presente, porque Jesús estuvo, está y estará presente en las situaciones más impresentables, en los acontecimientos, aparentemente, de ‘menos Dios’ de la vida. Sigue leyendo

Abrimos nuestras puertas

Tienda del monasterio

Tenemos la alegría de comunicaros que a partir del domingo 23 de mayo abriremos nuestras puertas a la misa dominical y de los días festivos (11.00h) y, todos los días, al oficio de vísperas (19.00h).

La hospedaría abre el 7 de junio; ya podéis hacer vuestra reserva.

La hora de admisión a la misa dominical será entre las 10:30 y las 10:45. La hora límite de admisión al oficio de vísperas será las 18:45. Sigue leyendo

Cerveza de abadía – tributo al Monasterio

Estrella Galicia se adentra en el mundo de las cervezas de abadía a través de una edición limitada de su proyecto Fábrica de Cervezas, en el que han elaborado diferentes bebidas a lo largo de los últimos años. Hoy presentan Fabrica de Cervezas Estrella Galicia de Abadía Sobrado dos Monxes, resultado de dos años de intenso trabajo de investigación en el que ha colaborado el laboratorio de Microbiología de la Universidad de Vigo en Ourense.

Su misión fue la de localizar y seleccionar las cepas de levadura autóctonas dentro del recinto del monasterio con el objetivo de valorar su potencial para la elaboración de una cerveza Ale “sustentada en un estilo de inspiración monástica y sello gallego”. De este modo han querido abordar el elemento “Aire” a través de la levadura, como ya hicieron con el agua en su receta con percebes o la tierra en la de pimientos de Padrón. Sigue leyendo

Solo el amor nos hace cristóforos

Noli me tangere | Marko Ivan Rupnik

En el largo discurso de despedida de Jesús a sus discípulos vemos las constantes referencias a permanecer en su amor: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en  mi amor… Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado».

Permanecer en su amor es permanecer fiel a su PALABRA. Amar su Palabra es hacer memoria de su vida y de la obra de Jesús de Nazaret, es reconocer que es el enviado del Padre, el santificado por el Espíritu. El amor que nos viene de parte de Dios en la persona de su Hijo siempre nos encuentra desprevenidos, es como un rayo que nos parte por dentro, que nos abrasa con su fuego, que no quema, pero que es doloroso porque purifica y nos prepara para ser portadores de su mensaje de Paz, de su Vida y de su Obra. Todo este proceso que se da en la vida del discípulo acontece de modo invisible pero real, concreto, experimentable, porque cada uno sabe lo que acontece dentro de sí mismo. Sigue leyendo

El labrador, la vid y los sarmientos

Fotografía de Manuel Torres Garcia en Unsplash

Una anécdota y un consejo

Hace años un amigo tuvo que predicar este domingo en un pueblo de la Axarquía malagueña, donde los hombres estaban acostumbrados a ir todos los días al bar a tomar una copa de vino. Un sitio ideal para hablar de la vid y los sarmientos. Sin embargo, cuando terminó la misa, le preguntaron llenos de curiosidad: “Padre, ¿qué es la vid?” En aquel pueblo a las vides las llaman cepas. No se habían enterado de nada.

Experiencia parecida tuve yo la primera vez que di charlas bíblicas en Centroamérica. La gente nunca había visto una vid o un olivo. Por desgracia, Jesús nunca contó la parábola del buen cafetero.

Lo primero que debe preguntarse el que vaya a tener una homilía este domingo es si la gente entenderá una parábola contada en una cultura campesina y mediterránea. En nuestros días, Jesús probablemente habría contado otra muy distinta en la forma, aunque idéntica en el fondo. Una parábola en la que el Padre es un informático, Jesús la corriente eléctrica y nosotros ordenadores (computadoras) que no pueden funcionar si no están conectados a él. Incluso a los que funcionan bien, el Padre los limpia a fondo para que funcionen mejor. Pero esta adaptación, aparte de ser mucho menos poética, comete el mismo error: quien no viva en una cultura tecnológica no la entenderá; y dentro de unos años, cuando los ordenadores no necesiten estar conectados a la red, la parábola perdería su sentido. Más vale atenerse a la imagen original. Sigue leyendo

El bello pastor que nos hace libres

«Eres el más bello de los hombres,
en tus labios se derrama la gracia.» (Sal 44,3)

El adjetivo griego Kalós solo secundariamente significa “bueno”, teniendo como sentido primario “bello”. Sería más correcto decir “el bello pastor”. «Yo soy el bello pastor» (Jn 10,11). Bueno y bello dicen, a la vez, el ser de Dios y la vocación humana: «cuando él se manifieste seremos semejantes a él» (1 Jn 3,2). Dios se manifiesta en la bondad y en la vida bella de Jesús. Se manifiesta y nos seduce.

Jesús es el pastor bello porque es el pastor de prostitutas y de publicanos, de los que se sienten condenados por sus propios errores, de ladrones y corruptos, de fracasados y de despreciados, de los dominados por sus demonios… porque ve más allá de las apariencias, ve con el corazón, y por eso sabe que cada ser humano es pura belleza. Hace de todo para recuperar una vida, para poner de manifiesto la belleza de cada uno. El bello pastor va en busca de todo lo perdido y de todo lo esclavizado porque él es el pastor que nos hace libres. Deja las noventa y nueve ovejas y va en busca de una que se ha perdido. Su corazón se conmueve con todos los que se pierden. Sigue leyendo

Anunciar la Resurrección

Obra de Alfred Manessier | 1963

Si nuestros corazones son lentos o tienen dificultades para creer, reténganos la alusión que el Evangelio de hoy hace al encuentro de Jesús con los discípulos en el camino hacia Emaús. Así mismo retengamos la rotunda afirmación de Juan que nos recuerda que el amor de Jesús por nosotros que somos pecadores es la suprema garantía de nuestro perdón y el amor de Dios ha llegado en el a la perfección.

Anunciar la Resurrección de Jesús no es proclamar la victoria inevitable de la vida sobre la muerte o transcribir en términos religiosos la experiencia corriente de que toda obra duradera se da a luz en el sufrimiento o el olvido o la muerte de sí mismo. No se trata tampoco de una teoría abstracta ni de una ley moral. Sigue leyendo

Sólo tú, Señor, me haces vivir tranquilo

Pascua | Enrique Mirones | 2017

Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: Paz a vosotros.

Vivir en paz, entendido como ausencia de conflicto, es una de nuestras aspiraciones prioritarias: la necesidad de deshacerse de la pesada carga de soportarse a sí mismo, de esa inquietud enajenante que es un sentimiento envolvente de división y dispersión. Uno quiere quitarse de encima el malestar de la agitación y se aplica con todas sus fuerzas a no ser perturbado para permanecer con buenas sensaciones. Resulta costosísimo mantener así esta situación durante mucho tiempo, ya que es del todo imposible tenerlo todo controlado. Fácilmente se pierde eso que llamamos paz y aún así se desea reconquistarla al precio que sea.

Nuestro anhelo de paz está contaminado desde su raíz por la búsqueda de lo que es gratificante, cómodo, todo lo que aleja del sufrimiento y del dolor. Nos gustaría hacer a Dios a la propia medida, domesticarlo, que sea proyección de los deseos más legítimos y que satisfaga nuestras necesidades: sentirse bien, tranquilo, sin problemas, sin conflictos. ‘Confundimos los consuelos de Dios con el Dios de los consuelos’. Dios queda reducido a un sentimiento, a una experiencia fragmentaria, asentada en una afectividad superficial. Pero no podemos llevar a Dios a nuestro terreno, más bien tenemos que ir sintonizando con su ‘onda’, como Jesús, el cual cuando vino a este mundo, dijo: aquí estoy para hacer tu voluntad. Jesús, el que hizo la paz por la sangre de su cruz. Sigue leyendo