Corpus Christi

Pintura de Rima Salamoun

Dios se hizo corporal en medio de nosotros, un ser humano como nosotros. Jesús nos dio el sacramento de su cuerpo. Deberíamos sentirnos en casa en nuestra naturaleza corporal, apasionada… ¡y cómodos al hablar de afectividad! Los cristianos hablamos del amor… pero, tenemos que amar como las personas que somos, sexuadas, llenas de deseos, de fuertes emociones y de la necesidad de tocar y estar cerca del otro. Es extraño que no se nos dé bien hablar de esto, ya que el cristianismo es la más corporal de las religiones. Creemos que Dios creó estos cuerpos y dijo que eran muy buenos. Dios se encarnó en Jesucristo, pero nosotros todavía estamos aprendiendo a encarnarnos en nuestros propios cuerpos. Tenemos que bajar de las nubes. Tenemos que aprender a amar como los seres sexuados y apasionados -a veces un poco desordenados- que somos, o poco tendremos que decir sobre el Dios de Jesús, que es amor encarnado. Sigue leyendo