La búsqueda del Dios interior

La meditación, ya sea cristiana, budista, hindú, taoísta o musulmana, ha sido diseñada como una técnica para que el alma se aventure en su interior y alcance su identidad suprema con la Divinidad. «El Reino de los Cielos está dentro de ti», dicen las Escrituras, y la meditación ha sido, desde sus mismos inicios, el camino real que conduce a ese Reino. Sean cuales sean sus efectos benéficos, y lo cierto es que son muchos, la meditación es, en primer lugar y por encima de todo, una búsqueda del Dios interior.

Ken Wilber en «La pura conciencia de ser»