La fuerza universal del amor

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. ¡¡¡Esta fuerza universal es “el amor”!!!

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. “El amor” es luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. “El amor” es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. “El amor” es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. “El amor” revela y desvela. Por “amor” se vive y se muere… “El amor” es Dios, ¡¡¡y Dios es “amor”!!!

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque “el amor” nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, ¡¡¡es “urgente” que nos alimentemos de otra clase de energía!!!  Si queremos que nuestra especie “sobreviva”, si nos proponemos encontrar “un sentido a la vida”, si queremos “salvar tu” mundo” y cada ser sintiese que en “él habita”, ¡¡¡“el amor” es la única y “la última respuesta”!!!

Quizás aún no estemos preparados para fabricar “una bomba de amor”, un artefacto lo bastante potente para destruir todo “el odio”, “el egoísmo” y “la avaricia” que asolan el planeta. Sin embargo, “cada individuo” lleva en su interior un pequeño, pero “poderoso generador de amor” cuya energía espera ser liberada.  Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, ¡¡¡comprobaremos que “el amor” todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque “el amor” es la quintaesencia de la vida!!!

Fragmentos de la última carta de Einstein a su hija