Vosotros conversáis cuando dejáis de estar en paz con vuestros pensamientos, y cuando no podéis vivir más en la soledad de vuestro corazón, procuráis vivir en vuestros labios. Y en gran parte de vuestras conversaciones matáis a medias vuestros pensamientos. Hay entre vosotros quienes buscan a los habladores, por miedo a la soledad. La quietud de la soledad les revela su desnudo, del que prefieren escapar. Hay quienes poseen la verdad dentro de sí y no la expresan en palabras. En lo íntimo de éstos, habita el Espíritu en un rítmico silencio.
Khalil Gibran





