“Monje es aquel que está libre para ello,
y conversa con Dios sin cesar.
Glorificado, se ve cada vez más pobre…
íntimo para sí, es como un extranjero…
¡Oh maravilla, totalmente extraña e inexplicable!…
Debido a mi riqueza infinita,
soy un indigente y pienso que no tengo nada,
cuando poseo tanto… Y digo:
Tengo sed por exceso de agua… y
¿quién me dará lo que poseo en abundancia…
y dónde encontraré
a aquél a quien mis ojos ven todos los días?
¿Cómo alcanzaré al que está dentro de mí
y a la vez fuera del mundo,
y por eso es totalmente invisible?”
Simeón el Nuevo Teólogo





