Corpus Christi

Abbracci | Safet Zec

Dios se hizo corporal en medio de nosotros, un ser humano como nosotros. Jesús nos dio el sacramento de su cuerpo y prometió la resurrección de nuestros cuerpos. Así pues deberíamos sentirnos en casa en nuestra naturaleza corporal, apasionada… ¡y cómodos al hablar de afectividad! Los cristianos hablamos del amor… pero, tenemos que amar como las personas que somos, sexuales, llenos de deseos, de fuertes emociones y de la necesidad de tocar y estar cerca del otro. Es extraño que no se nos dé bien hablar de esto, ya que el cristianismo es la más corporal de las religiones. Creemos que Dios creó estos cuerpos y dijo que eran muy buenos. Dios se encarnó en Jesucristo pero nosotros todavía estamos aprendiendo a encarnarnos en nuestros propios cuerpos. Tenemos que bajar de las nubes. Tenemos que aprender a amar como los seres sexuales y  apasionados -a veces un poco desordenados- que somos, o no tendremos nada que decir sobre Dios, que es amor.

Las palabras centrales de la última cena fueron: “esto es mi cuerpo y os lo doy”. La eucaristía se centra en el don del cuerpo. Pero la última cena apunta hacia una tradición más antigua y más sabia. El cuerpo no es simplemente una cosa que poseo: soy yo, es mi ser como don recibido de mis padres, y de sus padres antes de ellos, y en última instancia de Dios. Por eso cuando Jesús dice: ‘esto es mi cuerpo y yo os lo entrego’, no está disponiendo de algo que le pertenece, está pasando a los demás el don que Él es. Su ser es un don del Padre que Él está transmitiendo. Seguir leyendo

Santísima Trinidad

Trinidad | Xaime Lamas, monje de Sobrado

Hace bastante tiempo, estaban en nuestra hospedería un grupo de presbíteros y, entre ellos, estaba un teólogo muy conocido. Me preguntaron sobre los iconos y, en especial, sobre el icono de la Trinidad de Andrés Roublev. En un momento de la conversación, el teólogo me dijo que no se podían hacer representaciones pictóricas de la Trinidad. Tenía razón. Y es bien cierto que, muy torpe tiene que ser un iconógrafo para pensar que el icono de la Trinidad que pinta sea la Trinidad. Y, muy torpe tiene que ser un teólogo para pensar que, cuando habla o escribe sobre Dios, lo que escribe o dice sea lo que es Dios.

No es plato de buen gusto tener que preparar una homilía para decir algo sobre el misterio de la Trinidad, por lo menos para mí. Sólo tenemos intuiciones, balbuceos… Somos ante este misterio de fe, eternamente niños que balbucean, que quieren aprender a expresarse y no encuentran las palabras. ¿Cómo expresar desde nuestra pequeñez lo que es inabarcable, lo que nos sobrepasa? El problema es que, cuando queremos descifrar el misterio a través de la razón intelectual, lo que hacemos es negarlo. Querer probar la existencia de Dios, lo que es Dios, definirlo, situarlo en imaginarios cielos, es matar a Dios. Las religiones a lo largo de la historia fueron creando dioses caprichosos, rencorosos, sobre los que echamos todas  nuestras ambiciones infantiles. Dioses grandes, todopoderosos, que llevan cuenta de  nuestras acciones en un libro siniestro. Y no estamos a hablar de cosas del pasado, es algo que acontece en nuestros días. Todas esas payasadas no acercan a nadie a Dios, lo alejan. Por eso fue tan necesaria la Encarnación, la humanización de Dios, su ruptura de las cárceles que le pusieron y le siguen poniendo los distintos credos religiosos. Dios es laico, no se identifica con ninguna religión, no está en los templos construidos por manos humanas, como le recordaba Esteban al Sanedrín. Seguir leyendo

Pentecostés

Pentecostés | Enrique Mirones | 2017

Con la solemnidad de Pentecostés, estamos poniendo broche de oro a la celebración anual del misterio de la Pascua de Señor Jesús, Señor de la Gloria. El libro de los Hechos nos lo ha evocado con su sentido eclesial.

Cerramos así esta ¨semana de semanas¨, que han constituido la Cincuentena pascual, tan didácticamente preparada por la Cuaresma y tan bellamente impostada por la incrustación -en su centro mismo- del Domingo del Buen Pastor: el que vino a dar Vida (y darla abundantemente); el que, ascendido al Cielo, nos ha precedido y ahora nos envía su Espíritu para guiarnos, impulsarnos, alentarnos, consolarnos: en definitiva, para vivir de su Vida misma, intensa y plenamente.

El evangelista Juan nos ha puesto la entrega del Espíritu en el Día primero de la semana. Con ello nos evoca que el Señor es Espíritu, es decir, ha ´ascendido´ de su condición humana y frágil, a la de la Gloria de Dios. Ya puede, por tanto, enviarnos su Espíritu. Con Él, otorga a los suyos el poder divino de perdonar los pecados, es decir, de remover todo obstáculo a la Vida de Dios. Seguir leyendo

Calendario – junio

Del día 02 al 04: Meditación Zen y Contemplación, con Pedro Vidal

Día 03: Encuentro mensual de la Fraternidad de Laicos Cistercienses

Día 03, sábado, 19.30h: Solemne Vigilia de Pentecostés

Del día 09 al 11: Escola de Espiritualidade

Del día 12 al 21: Ejercicios Contemplativos de Amigos del Desierto, a cargo de Pablo d’Ors. *

* Están programados dos Retiros de Iniciación al Silencio, del 1 al 3 y del 8 al 10 de septiembre, organizados por la Asociación Amigos del Desierto. Contacto para información e inscripción: belsaivi@yahoo.es / 649 04 58 80

¿Qué hacéis mirando al cielo?

Ascensión | Lisa Sigfridsson | Capilla de la Inmaculada | Braga – Portugal

De encuentros y despedidas está llena nuestra existencia. Ni la alegría del encuentro ni la tristeza y la añoranza de la separación son ajenas a las relaciones humanas. “Os conviene que me vaya”. La ausencia como algo mejor que su presencia. ¿O es que no hay ausencias que por lo sentidas, por las huellas que dejan, no son presencias más profundas y significativas en nuestros procesos de crecimiento humano y cristiano? “Si no me voy no vendrá a vosotros el Defensor” ¿Es que la  presen­cia de Jesús es un obstáculo para que venga el Espíritu? “¿Qué hacéis mirando al cielo?” Jesús se hace presente por medio del Espíritu en la comunidad de hermanas/os, que viven en esta tierra, lugar privilegiado de comunión, en la que las ausencias se van perfilando poco a poco, como presencias y encuentros con el Señor de la vida. La experiencia personal de cada uno sabe hasta qué profundidad puede llegar la presencia de una ausencia. “Id al mundo entero y proclamad la Buena Noticia”. Él se ha ido, su retorno es seguro, aunque “no sabemos el día ni la hora”; tenemos que seguir su proyecto, actualizar su mensaje, ofrecerlo, renovado cada día, a las mujeres y hombres de nuestro mundo. Seguir leyendo

El absurdo y el perfume de la Presencia

Volatile | Instalación de Cildo Meireles | 1980-1994

«Yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. (…) Vosotros lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos…» (Jn 14,16-18)

No somos huérfanos. Somos morada del Espíritu, Aquel que clama en nosotros: ¡Abba, Padre! (…) El Espíritu asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (Rm 8,15-16) No os dejaré huérfanos. Él es la memoria viva, actualizada, de la filiación en cada uno de nosotros.

El Espíritu es consolador y viene en auxilio de nuestra debilidad, no de una forma superficial, para evitarnos el dolor, no como una máscara espiritual, pero como Vida en la raíz de nuestra vida, como amor incondicional que nos fortalece para enfrentarnos a nuestra propia realidad. Y ésta es siempre la realidad más dura a que tenemos que enfrentarnos. La presencia del Espíritu nos convoca para la travesía de nuestra soledad, la verdad desnuda y sin velos que solo el desierto nos ofrece. Seguir leyendo

No a nosotros, Señor… a tu nombre da la gloria

Y el mundo se quedó en silencio | Nicola Magrin | 2011

“El que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”
                                                                                                                                                       Jn 14,12

“Erase una vez un hombre tan piadoso que hasta los ángeles se alegraban viéndolo. Pero, a pesar de su enorme santidad, no tenía ni idea de que era un santo. El se limitaba a cumplir sus humildes obligaciones, difundiendo en torno suyo la bondad de la misma manera que las flores difunden su fragancia, o las lámparas su luz.
Su santidad consistía en que no tenía en cuenta el pasado de los demás, sino que tomaba a todo el mundo tal como era en ese momento, fijándose, por encima de la apariencia de cada persona, en lo más profundo de su ser, donde todos eran inocentes y honrados y demasiado ignorantes para saber lo que hacían. Por eso amaba y perdonaba a todo el mundo, y no pensaba que hubiera en ello nada de extraordinario, porque era la consecuencia lógica de su manera de ver a la gente.
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Atentos a la voz del Pastor

El Buen Pastor (det.) | Lucas Cranach der Ältere | s. XVI

La figura del Pastor era muy familiar en la tradición de Israel, muchos de sus dirigentes más destacados fueron pastores. El pueblo gustaba de imaginar a Dios como «Pastor». Por eso, la imagen de Jesús como Buen Pastor fue muy amada por la comunidad cristiana desde sus orígenes.

El tema de «Buen Pastor» nos está situando en un contexto pascual, podríamos decir que es una reflexión de la Iglesia para la Iglesia que se reconoce a sí misma como el Nuevo Israel, como el Nuevo Rebaño que tiene como único Pastor a Jesucristo.

Toda comunidad cristiana es un pequeño rebaño muy heterogéneo. Hay ovejas de todas las edades y de todos los colores porque el pastor no tiene acepción de personas. Y en la relación entre la comunidad y el Pastor hay una actitud que es clave: «ESCUCHAR». Los cuatro evangelistas comienzan con esta actitud: en Mateo, José escucha las palabras del Ángel. En Marcos, las gentes acudían a escuchar a Juan Bautista. En Lucas, María escucha y acoge las palabras del Arcángel Gabriel. En Juan, se nos dice que, a los que escucharon y recibieron la Palabra se les dio poder de ser hijos de Dios. Y, San Benito, comienza su Regla con el verbo «ESCUCHAR»: Escucha, hijo. Seguir leyendo

Silencio y Fuego

Las Ediciones Monte Casino acaban de publicar en libro –SILENCIO Y FUEGO: El monje en diálogo con su tiempo– las intervenciones de los ponentes de la Jornada Conmemorativa “Monjes de Sobrado – 50 años”, que se realizó el pasado 29 de octubre en el Colegio La Salle, en Santiago de Compostela.

El Císter y la renovación conciliarGalicia, Iglesia, Sobrado: una historia compartida¿Qué se dicen la vida monástica y el mundo de hoy? fueron los temas abordados. 

El libro está en venta en nuestra tienda, en la portería del Monasterio, con el precio de 12 euros. Si deseas recibirlo por correo, te lo enviamos. El pago se efectuará por transferencia bancaria. Al precio del libro se añaden los gastos de envío. Contacta con nosotros a través de: sobrado50anos@gmail.com   Seguir leyendo

Asociación de Amigos del Monasterio

NACEMOS como tal Asociación en el año 2016, coincidiendo con los acontecimientos conmemorativos del cincuentenario de la vuelta del Cister al Monasterio de Sobrado.

CONTAMOS con personalidad jurídica propia, estando la Asociación debidamente inscrita en los Registros correspondientes.

SOMOS un grupo de personas de la más diversa condición, edad y procedencia unidas por la voluntad decidida de colaborar con la Comunidad de Sobrado. Seguir leyendo